Una comunidad energética es una forma de organización en la que las personas se unen para producir, gestionar y consumir energía renovable de manera local, compartida y sostenible. Su fuerza está en la participación: cada persona miembro aporta, decide y se beneficia, creando un modelo más justo y más conectado con el territorio.
Para poner en marcha una comunidad energética, el camino suele empezar comprendiendo por qué este tipo de proyectos son importantes. Después, se reúne el grupo motor, el equipo inicial que impulsa la idea y le da forma. Con estos cimientos, llega la constitución de la comunidad energética, donde se define su estructura, normas y funcionamiento.
A partir de ahí comienzan los primeros pasos, en los que se analizan necesidades, se concreta el alcance y se alinean expectativas. En el diseño del proyecto, se planifican las instalaciones, la gestión y los recursos y finalmente, el día a día, cuando la comunidad energética entra en funcionamiento.
Esta hoja de ruta te permitirá situarte en el proceso y ver con claridad cuáles son los pasos necesarios para hacer realidad la comunidad energética que quieres impulsar.
Todo comienza entendiendo qué es realmente una comunidad energética: cómo funciona, qué implicaciones legales, sociales y técnicas conlleva y qué oportunidades puede generar en tu entorno. También es muy útil conocer iniciativas que ya están en marcha y que podrían servirte de inspiración o incluso replicarse en tu municipio. Y tú, ¿desde qué punto empiezas este camino?
En tu entorno hay personas que comparten inquietudes similares: la transición energética y ecosocial, el cuidado del medioambiente, el cambio climático o la apuesta por un consumo más próximo y responsable.
Cada persona aporta sus conocimientos, experiencias y habilidades. Al encontrarnos y trabajar en grupo, ampliamos la mirada sobre los retos que queremos abordar y generamos soluciones más ricas y completas.
De esta colaboración nace también el empoderamiento colectivo: compartir saberes y herramientas fortalece a las comunidades y las capacita para impulsar y gestionar sus propias comunidades energéticas. Porque las personas juntas llegamos más lejos.
De la mano de tu vivero, contacta con tu entidad local y agentes de la zona para organizar el llamamiento general a la ciudadanía.
Sesión 1.
Punto de partida
Conocer las vivencias, expectativas, motivaciones y conocimientos del grupo. Además, imaginar y definir colectivamente cómo nos gustaría que fuera nuestra comunidad energética.
Sesión 2.
Crear el grupo impulsor
Formar el grupo motor, organizar la estructura interna y realizar un diagnóstico inicial. Definir la misión, visión y valores, y comenzar el mapeo de recursos (tejados disponibles, consumos energéticos, etc.).
Sesión 3.
Modelo jurídico
Conocer los distintos modelos organizativos y formas jurídicas que puede adoptar una comunidad energética. Comprender los roles, la gobernanza y los mecanismos de toma de decisiones.
Sesión 4.
Tecnologías y proyectos energéticos
Explorar las tecnologías de generación energética y las posibles actividades de la comunidad energética. Identificar proyectos viables según los recursos del territorio.
Sesión 5.
Modelo económico y financiación
Analizar las diferentes vías de financiación del proyecto. Realizar una simulación de presupuesto y una primera planificación económica.
Sesión 6.
Comunicación y crecimiento
Diseñar una estrategia de comunicación para atraer a más personas, empresas o entidades. Definir la marca, los mensajes y las herramientas de difusión.
Sesión 7.
Estatutos de la comunidad energética
Recopilar el trabajo realizado y elaborar de forma participativa los estatutos, que servirán como base para el funcionamiento de la comunidad en los próximos años.
Sesión 8.
Constitución y puesta en marcha
Formalizar la constitución de la comunidad energética y definir los siguientes pasos para comenzar su funcionamiento.
Las comunidades energéticas deben contar con personalidad jurídica. Esto les permite actuar formalmente como entidad y realizar los trámites necesarios para su funcionamiento, como gestionar proyectos, firmar acuerdos o acceder a ayudas y financiación. Formas jurídicas: ¿asociación o cooperativa?
En el apartado recursos para tu CE, podrás encontrar documentación relativa a las asociaciones
En el apartado recursos para tu CE, podrás encontrar documentación relativa a las cooperativas
Una vez constituida la asociación o la cooperativa, inscribe tu comunidad energética en el Registro Público de Comunidades Energéticas del Gobierno de Navarra
Con la constitución de la entidad, la comunidad energética adquiere personalidad jurídica. Esto le permite actuar oficialmente: inscribirse en registros públicos, solicitar ayudas y subvenciones, firmar convenios, realizar contrataciones, gestionar pagos y cobros, y seguir creciendo con la incorporación de nuevas personas socias.
A partir de este momento, también puede ser útil organizar el trabajo en grupos temáticos, para avanzar de forma más ágil en los distintos ámbitos del proyecto:
Todas las personas que forman parte del grupo motor y nuevas incorporaciones pueden organizar diferentes grupos de trabajo para incidir en las actuaciones que le interesan a la comunidad (algunos ejemplos son):
Los proyectos impulsados por las comunidades energéticas pasan por diferentes etapas y requieren tener en cuenta diversos aspectos técnicos, organizativos y económicos para poder desarrollarse con éxito hasta su puesta en marcha.
Definición del proyecto (puede ser autoconsumo, de movilidad, reforestación, etc). Ejemplo de proyecto de instalación fotovoltaica:
Los puntos de planificación, ejecución, gestión y mantenimiento son clave para desarrollar también otros proyectos como movilidad, reforestación, etc.
La comunidad ya está en marcha y se organiza a través de distintos espacios de participación y trabajo que permiten tomar decisiones, coordinar proyectos y cuidar la vida comunitaria. A lo largo del año se celebran asambleas, reuniones de los órganos de gobierno y de los grupos de trabajo, además de actividades y encuentros con otras comunidades energéticas. Todo ello forma parte del día a día que mantiene viva y en funcionamiento la comunidad.